Septiembre 5 de 2017

Lo primero que hay que tener en cuenta es que un pasante no es un colaborador más. Es un estudiante que está en proceso de formación y, por ende, sus labores tienen que estar relacionadas con su carrera y deben permitirle un desarrollo tanto personal como profesional. De lo contrario, su desempeño será regular, pues estará desmotivado al no realizar labores para las cuales se viene formando desde que ingresó a la Universidad.

Un estudiante que se desempeñe eficientemente durante sus prácticas profesionales es una oportunidad de mejora y de actualización para la organización, pues es una persona que llega con ideas nuevas, con ganas de dar lo mejor de sí y es además el contacto más cercano que puede tener la compañía con la academia.

Por eso, no se debería desaprovechar la oportunidad de dialogar con los pasantes para conocer y estar al tanto de avances en temas científicos, tecnológicos, entre otros.

Contratar y formar pasantes para que empiecen su vida profesional en su empresa también le puede significar la reducción de costos en selección de personal. “Son jóvenes que, como están en proceso de aprendizaje se pueden formar y amoldar a los principios y valores de la compañía, lo que puede ayudar también a ahorrar gastos en procesos de selección e inducción”, explica Martha Urango, directora de Recursos Humanos de Adecco.

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“Los pasantes son nuestra primera opción”, Adecco

Adecco Group, consultora líder mundial en la gestión del talento humano tiene un proceso llamado ‘banco de jóvenes talentos’. Este se diseñó para desarrollar las habilidades y competencias de los practicantes. ¿Cómo lo hacen? con talleres de comunicación, trabajo en equipo y servicio al cliente con los practicantes que ingresan a la compañía.

“Hacemos un proceso de valoración y assessment (entrevistas de evaluación situacional) con el fin de identificar a estudiantes con muy alto potencial para que después, si se presenta una vacante, ellos sean nuestra primera opción y queden vinculados directamente con nosotros al terminar su práctica profesional”, afirma Urango.

En Colombia, Adecco ha tenido 214 practicantes. De estos, el 22% de ellos se han vinculado a la compañía, ya sea porque que hubo una vacante disponible o porque se creó un nuevo cargo. En lo corrido del 2017, por ejemplo, van 47 vinculados y “las experiencias han sido exitosas. Definitivamente preferimos una persona que haya tenido un buen desempeño que alguien nuevo”, agrega Urango.

La directora de Recursos Humanos de Adecco cuenta que “los pasantes ingresan como cualquier trabajador a la organización. Se les hace el cambio de contrato y un proceso de inducción formal; y se les da tiempo para que terminen sus estudios y tengan su acta de grado. Inicialmente, ocupan cargos de apoyo o soporte en la compañía, pero ya hay gente que está en la jefatura o en la gerencia de la compañía”.

“Se trata de encontrar estudiantes activos que aprendan rapidísimo y hagan ‘clic’ fácilmente con la cultura organizacional. Así, para recursos humanos y su jefe inmediato es mucho más fácil encontrar el personaje idóneo para los diferentes cargos de la organización”, concluye.

Las prácticas profesionales son un aporte tanto para los jóvenes como para las organizaciones pues sirven para potencializar los diferentes campos de acción que tiene la compañía. ¿Quiere conocer otras alternativas para hacerlo? Regístrese en nuestra comunidad y entérese.

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