Febrero 19 de 2019

En Capital Humano le explicamos cómo aplicar esta modalidad de trabajo que trae mayor flexibilidad en términos de horario y al mismo tiempo mantiene la productividad de la compañía.

Si se planifica y administra con cuidado, el trabajo compartido puede funcionar de manera muy efectiva tanto para jefes, trabajadores y especialmente para el entorno de trabajo.

Según un estudio de la Sociedad para la Gestión de Recursos Humanos (SHRM), las empresas que tengan políticas pro familia, guiadas al equilibrio trabajo-vida, serán las que logren más fácilmente retener a su personal, incrementar la moral y reducir el estrés.

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El Job Sharing consiste en que dos personas comparten la responsabilidad de un cargo y su salario. Para Jairo Pinilla, director de Performia Colombia, el beneficio consiste en que los ejecutivos tienen más tiempo para dedicarle a su familia y su vida personal, y la empresa sufre de menos ausentismo laboral y tiene empleados más motivados.
“La desventaja es que no siempre la responsabilidad compartida funciona, ya que el nivel de responsabilidad de las personas es diferente, y esa diferencia puede traer problemas. Por eso es importante llevar indicadores de gestión por persona y no por cargo, donde se puedan diferenciar los resultados”, señala Pinilla.

Esta tendencia resulta ser una gran alternativa para empleados que se encuentran en un descanso de su carrera, para mujeres que regresan de la licencia de maternidad y personas que requieren de mayor flexibilidad para hacer frente a otros compromisos, como por ejemplo, cuidar a los padres ancianos o familiares enfermos. También puede ser usada como un puente entre el empleo estable y la jubilación.

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Pasos para implementar el job sharing con éxito

-Encuentre colaboradores que tengan estilos de trabajo, hábitos, preferencias y estándares de calidad similares, ya que tendrán que estar en un flujo de comunicación constante. Si las personas no son compatibles el desempeño de la empresa puede verse afectado.

-Aclare cómo se dividirá el salario entre las personas.

-Defina cómo se dividirán las horas de trabajo. Puede ser por jornada (uno en la mañana y otro en la tarde), por día de la semana (uno 2 días y el otro 3 días, viceversa en la siguiente) o por semanas (una semana sí y la otra no). Los empleados deben ser capaces de coordinar sus horarios para asegurarse de que alguien esté siempre en el trabajo cuando se les solicite.

-Determine cómo se dividirán los días de vacaciones e incapacidades entre los participantes.
-Establezca una división de beneficios de empleo que proporcione a ambas partes cobertura, pero que no le cuesta a la compañía el doble de lo que tendría que pagar para un solo empleado.
-Señale los detalles sobre quién será responsable de qué elementos del trabajo.

-Determine cómo se manejará la evaluación de empleo o indicadores de resultado para que los trabajadores sepan qué parte de su evaluación se basará en el producto del trabajo de la otra persona.

-Realice evaluaciones periódicas para conocer si todo marcha bien y en qué puede haber desviaciones para poder corregirlas con la mayor brevedad posible.

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