Febrero 21 de 2018

Los conflictos entre subordinados y jefes pueden derivarse por varios motivos: la remuneración, la productividad, la carga laboral, el trato, la condiciones de trabajo, entre otros. Es normal que ocurran pues, en ocasiones, las dinámicas laborales generan diferencias. Lo importante es no quedarse en el problema. Por tal motivo, existen los comités de convivencia que, bajo la asesoría de RR.HH., promueven las relaciones positivas entre los trabajadores y el respeto a la dignidad de las personas que pertenecen a la organización. Le puede interesar: Comités de Convivencia: La vía para solucionar conflictos y evitar demandas por acoso laboral.

Tanto el líder como el subordinado tienen la opción de acudir al comité y de exponer su situación para que, a través del desarrollo de diferentes actividades se busque una salida. Liliana Gómez Sánchez, asesora de prevención de la ARL Axa Colpatria, explica que “hay empresas que deciden hacer actividades por áreas para sus demás compañeros, en las que el jefe y el subordinado deben trabajar en conjunto para salir adelante. Otras, los envían a talleres de trabajo en equipo o a terapias con psicólogos profesionales. El fin es que hagan cosas juntos para olvidar lo que haya pasado”.

Sin embargo, no es fácil. Muchos colaboradores sienten temor de exponer sus inconformidades ante el comité y deciden guardar silencio. Por esto, se recomienda que el área de Recursos Humanos y el comité de convivencia creen estrategias que incentiven a las personas a acercarse y a expresar lo que sienten.

“Hay que ir de la mano con la gente, darles a entender que el comité de convivencia no es un recurso lejano; al contrario, es un canal que tienen para comunicarse, para que el ambiente laboral mejore y para vencer los temores”, afirma Gómez.

Al asegurar una completa confidencialidad, los colaboradores se sentirán más abiertos a contar lo que les sucede. Así, se dará paso a la mediación, donde se citará al jefe o subordinado para dialogar, se establecerán canales de comunicación con ellos, se estudiarán los aspectos y actitudes por mejorar, entre otras cosas para darle solución al conflicto.

Si el jefe es quien está siendo “acusado”, es importante revisar cuál es su modelo de liderazgo y su metodología de trabajo. También, hacerle caer en cuenta de cómo es su relación con sus subordinados y por qué estos no lo ven de la mejor manera. Es muy importante aclarar que durante el proceso no se menciona quién llevó el caso al comité de convivencia.

“Dependiendo de la forma de liderar, se recibe una respuesta positiva o negativa de los colaboradores. Lo que repercute en la productividad y el clima laboral, por eso es tan importante preocuparse por mediar los conflictos, en caso de no lograr solución desde el comité de convivencia, se puede buscar ayuda de un psicólogo para encaminar el proceso”, asegura Gómez.

No obstante, se recomienda al área de RR.HH. desarrollar diferentes prácticas dentro de la organización para promover la buena convivencia entre jefes y subordinados. Por ejemplo, que en enero se reciba al trabajador con un obsequio o incentivo, para demostrarle lo importante que es para la compañía su regreso y generar más compromiso con las actividades que se acercan. Lo mismo se puede hacer después de las vacaciones.

Otra alternativa es la tecnología. Existen software para facilitarle al líder el seguimiento de sus empleados, sin que estos se sientan constantemente monitoreados. Asimismo, se recomienda instaurar una cultura de cordialidad, donde siempre se saluden entre compañeros, sin importar el rango.

La capacitación a los líderes también es clave para evitar el acoso laboral y las quejas. “A veces somos jefes porque el cargo lo exige, pero no hay una formación sobre el trato a las personas”, enfatiza la asesora de prevención.

Por eso, es fundamental estar atento a las situaciones que pasan al interior de la organización, apoyarse del comité de convivencia y guiar a los líderes de los equipos para mejorar el ambiente laboral. Esto ayudará a que los colaboradores estén más motivados, no sientan miedo de expresar lo que sienten y, en cuanto a los jefes, a que reaccionen con mayor calma y resuelvan los conflictos de una manera pacífica.

Entérese de otras maneras de promover una mejor convivencia al interior de la organización registrándose en nuestra comunidad.

 

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