Abril 9 de 2018

Aunque Recursos Humanos es un área estratégica y lo ideal es que los diferentes procesos se asuman de forma integral, en ocasiones el equipo no es suficiente para llevar a cabo todas las tareas o los esfuerzos del departamento que deben invertirse en temas más estratégicos, por lo que es importante pensar en apoyo externo.

Esto sucede cuando se habla de Inteligencia Emocional (capacidad que le permite a las personas autoconocerse y asumir retos en la compañía para dar lo mejor de sí), pues aunque es un proceso que se atiende internamente, algunas tareas se pueden tercerizar para facilitarle a Recursos Humanos el desarrollo de otros planes de gestión del talento humano.

Pablo Álamo, director del área de Excelencia Humana en Prime Business School de la Universidad Sergio Arboleda, recomienda que el apoyo externo para procesos de inteligencia emocional se base en temas como la reestructuración de personal para poder explicarle a los colaboradores qué está sucediendo y el proceso de solución de conflictos en la compañía, esto para evitar roces entre áreas, que al estar involucradas directamente en la organización pueden generar malestar en otros empleados por tomar partida de una situación, por lo que es mejor que estos temas sean atendidos por personas ajenas al problema.

¿Qué se debe tener en cuenta a la hora de tercerizar?

Es fundamental prestarle atención a la consistencia y conveniencia, es decir que lo que se tercerice sea congruente con la estrategia de la compañía y al mismo tiempo creíble. Tampoco se debe tercerizar porque sí, sino porque le estoy entregando la tarea a alguien que podría hacerlo mejor de lo que lo haría yo”, explica Álamo.

Otros procesos que se pueden tercerizar son los planes de selección y capacitación, aspectos que aunque son importantes, no son estratégicos. Según Álamo, “es práctico delegar los temas que requieren mucho tiempo y evitan que Recursos Humanos se enfoque en el desarrollo, potencialización y retención del talento”.

Recibir apoyo externo no debe ser visto como un gasto adicional, pues si no se tiene el personal especializado para cierta acción se puede terminar gastando más dinero en capacitaciones o intervenciones erróneas. Además, esto permite que el área de Recursos Humanos se enfoque en las estrategias internas para la buena consecución de los objetivos de la compañía.

Las grandes ventajas de su aplicación son la agilidad, la practicidad, la transparencia y la credibilidad. “Hay procesos tan importantes que deben estar en manos de expertos, y como en ocasiones no se tiene personal tan especializado, es factible buscar ayuda externa, así funcionan las multinacionales”, afirma Álamo.

Según Dinero.com, buscar apoyo externo es una manera de aligerar la carga laboral, “permite dar seriedad y garantía a los clientes, lo que conlleva mantener todo de manera organizada y estandarizada, facilitando la optimización de los recursos”. También resulta de gran utilidad para la organización y los colaboradores en general, quienes se responsabilizan por tareas puntuales de las que tienen completo conocimiento y reciben apoyo para su cumplimiento.

En definitiva, tercerizar de manera correcta se trata de un proceso en el que todos ganan.

¿Le interesa conocer otros temas relacionados con la gestión de Recursos Humanos? Lo invitamos a suscribirse en nuestra comunidad para mantenerse al tanto.

También le puede interesar