Noviembre 29 de 2017

Cuando se habla de transformación digital se hace referencia a una reorientación de la organización en las dinámicas internas con los colaboradores y en el relacionamiento con los clientes externos. Para que dicha reorientación ocurra de manera exitosa, el área de RR.HH. debe comenzar por crear una cultura digital, es decir, una forma de actuar más innovadora, transparente, conectada, flexible y ágil.

Según Mireia Ranera, Vicepresidenta y Directora Digital HR de Íncipy –que ofrece acompañamiento en la transformación digital de los negocios– “las organizaciones deben darle respuesta a esos conceptos, trabajar por ellos y ayudar a sus colaboradores a interiorizarlos, para así facilitar el proceso de transformación digital que atravesará la compañía”.

En cuanto a la innovación, se trata de desarrollar una cultura al interior de la organización que la promueva y de trabajar porque todos los colaboradores aporten, para que haya una mejora continua de los procesos y se genere un impacto positivo.

Según Ranera, “hay que cambiar la visión de la compañía, trabajar de manera colaborativa y encaminar el negocio a ello. Cuando los empleados ven que las cosas se están haciendo diferentes, se motivan y buscan que sus resultados le apunten a esos nuevos objetivos; eso hace a una organización innovadora”.

La transparencia se refiere a la manera como las organizaciones deben optar por un liderazgo horizontal que mejore la cercanía en los niveles de jerarquía que tengan. Para lograrlo, se deben plantear estilos de liderazgo abiertos, cercanos, reales y creíbles, para que los colaboradores se sientan más vinculados con lo que sucede y no vean a los superiores como personas apáticas o lejanas.

Los principales beneficios de hacerlo son: una mejora del clima organizacional, que las personas reciban de mejor manera los cambios y que sientan que pueden expresarse con mayor tranquilidad.

El tercer concepto, conexión, se relaciona con el entendimiento por parte de los jefes y los colaboradores de que gracias a los nuevos canales digitales no siempre se debe estar presente en una oficina para poder ejecutar sus labores. “Trabajamos conectados de forma permanente. Si dejo el computador en la oficina dejo mi información en la nube, puedo conectarme desde otro país, entre otras cosas, lo que facilita el trabajo en red”, explica Ranera.

Por flexibilidad se entiende la facilidad de adaptación. La recomendación de la experta es “capacitar a los colaboradores para que vean los entornos cambiantes como oportunidades para enfrentarse a la competencia y ofrecer un producto diferente”.

La agilidad va de la mano con el concepto anterior, pues busca que las personas actúen con mayor rapidez para adaptarse a los cambios. Una manera de hacerlo es fomentando que sean autodidactas, para que se formen constantemente en lo que les interesa; que estén al tanto de las últimas tendencias del negocio y, sobre todo, motivándolos a que se unan a grupos en los que se comparte información y se habla acerca de la innovación. Esto les permitirá actuar y saber dónde y a quién acudir cuando se presente algo de última hora, y ser ágiles para responder a las necesidades de la compañía.

Si el área de RR.HH., los líderes y los colaboradores tienen estos conceptos claros, el paso a la transformación digital será mucho más fácil. “El 75% de las empresas se prepara para convertirse en una organización digital, pero solo el 30% lo conseguirá”, explica un estudio de Gartner, compañía consultora y de investigación de las tecnologías de la información. De ahí la necesidad de interiorizar y de aplicar acciones que promuevan la cultura digital. “Hay que dedicar recursos a este cambio y utilizar las tecnologías para mejorar la experiencia del cliente interno y externo”, agrega Ranera.

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