Febrero 1 de 2018

Una de las tendencias que revolucionó a las principales empresas tecnológicas en las últimas dos décadas fue la creación de espacios de relajación en los sitios de trabajo. Salas de estar con grandes sofás y hamacas, consolas de videojuegos, juegos de mesa o suscripciones a servicios de series y películas como Netflix, se convirtieron en formas de incentivar la creatividad al interior de las organizaciones y, al mismo tiempo, para atraer talento joven, que suele ver estos beneficios como incentivos para vincularse a una compañía. Sin embargo, todavía son muchos gerentes de RR.HH. que se preguntan si este tipo de incentivos benefician a la organización y si todos los colaboradores ven como una ayuda estos estímulos.

Esta tendencia inició en varias organizaciones enclavadas en Sillicon Valley (EE. UU.) como Google, que le apostaron por incorporar a sus centros de trabajo salas de juego, zonas de descanso y hasta toboganes. La razón: buscaban ‘oxigenar’ el pensamiento de su equipo de diseñadores y desarrolladores y lograr mayor eficiencia en los objetivos trazados. La apuesta pareció haberles salido bien, no obstante, miles de startups alrededor del mundo decidieron copiar el modelo con resultados disímiles. Le puede interesar: ¿Qué hace Google para la gestión de su talento en Colombia?

Como gerente debe saber que, si hay algo que las organizaciones han aprendido a lo largo de los años es que hacer una copia exacta de modelos exitosos no suele ser la mejor alternativa. Por ejemplo, organismos multilaterales como las Naciones Unidas o el Banco Mundial. Estas organizaciones intentaron replicar programas exitosos de Europa y Estados Unidos en África y América Latina y los resultados, contrario a lo que se esperaba, fueron desastrosos. Esto les permitió darse cuenta que, más allá de replicar modelos, es necesario tener en cuenta las particularidades de los entornos, la cultura, la educación y las tradiciones.

La experiencia en el lugar de trabajo

Todos estos cambios al espacio tradicional de trabajo se encuadran en la llamada “experiencia en el lugar de trabajo”, un concepto que, según el Global Workplace Trends 2017 de Sodexo es un “enfoque que ha visto una rápida evolución en los últimos años”. A través de esta concepción, los gerentes buscan poner la experiencia del empleado como un imperativo en la organización.

Es importante tener clara la naturaleza de la compañía e indagar constantemente cómo mejorar su ambiente de trabajo, ya que “mantener a los empleados contentos, saludables, y productivos requiere que las compañías consideren numerosos factores acerca del lugar donde trabajan, el entorno construido, consideraciones sobre la tecnología y el trabajo virtual y las instalaciones” señala el informe.

Esto se traduce en pensar cómo es la experiencia de trabajo para los empleados a lo largo de su jornada, desde el momento en que llegan a la oficina hasta el momento en el cual terminan de trabajar.

Cuando se trata de atraer a candidatos jóvenes o recién egresados, un espacio de trabajo que cuente con beneficios extra como salas de descanso y mesas de ping pong puede ser bastante atractivo. Además, le da una imagen positiva a la compañía. Eso sí, siempre y cuando estos beneficios extra no se utilicen para ocultar falencias graves.

Empresas como Steelcase, que se dedica al acondicionamiento de espacios de trabajo en Estados Unidos, aseguran que 3 de cada 10 empleados abandonan regularmente su oficina en busca de más tranquilidad, concentración e inspiración; mientras que 9 de cada 10 trabajadores afirman que es importante tener un espacio en el que sea posible recuperar la energía.

Por eso, al momento de plantearse la idea de contar con estos espacios en su empresa es necesario reunirse con las diferentes áreas para evaluar si es necesario implementarlos y cómo empezar a hacerlo.  Un sondeo inicial entre colaboradores les permitirá intuir si la iniciativa tendría acogida y obtener ideas para implementarla.

Los beneficios del ocio

Se ha identificado que los videojuegos en el lugar de trabajo pueden tener un efecto descompresor en los empleados y ayudarles a “llenarse de energía” en momentos en que las actividades diarias empiezan a parecer tediosas. Uno de los pocos estudios existentes relativos a este de tema, realizado por la Universidad Estatal de Kansas (Estados Unidos), sugirió que micro-pausas para jugar juegos como Candy Crush o Angry Birds son favorables. La investigación reveló que los empleados que toman estas pausas son más felices que sus colegas, y que tan solo dedicaron 22 minutos a jugarlo en una jornada total de 9 horas.

De esta forma, una partida de estos juegos entre compañeros puede potenciar la creatividad y sobre todo, recuperar la energía de un colaborador que no encuentra un ritmo de trabajo durante la tarde.

Diana Carolina Garzón, doctora en ergonomía y sicología aplicada de la Universidad Politécnica de Valencia, dice que “estos espacios saludables y de entretenimiento son idóneos para fomentar la socialización, disminuir el estrés laboral, el riesgo sicosocial, y estimular actividades cognitivas. Asimismo, aquellos espacios en los que se usan consolas equipadas con realidad virtual son una gran herramienta para los colaboradores que no desarrollan ninguna actividad física”. No obstante, la experta señala que para que estos espacios no se conviertan en distractores debe haber tiempos límites establecidos, de acuerdo con las distintas áreas de la organización.

Antes de tomar decisiones drásticas comience por realizar pruebas piloto y mida la recepción e índices de productividad. Si definitivamente estos espacios favorecen a sus colaboradores, tenga presente que su bienestar se traduce en un mejor desempeño y una menor deserción. Conozca un caso de éxito de estos espacios en Colombia en este enlace.

También le puede interesar