Mayo 8 de 2018

Se podría decir que el Smart Working es una idea evolucionada del teletrabajo, pues también tiene que ver con el trabajo a distancia, pero con una mayor versatilidad en el horario, espacio y uso de las tecnologías. “Si el teletrabajo desplazaba el trabajo desde la oficina hasta el domicilio, el Smart Working lo desplaza hacia casi cualquier otro lugar, desde un parque o una cafetería, hasta la sala de espera de un aeropuerto”, explica el blog de eHorus, compañía que ofrece un sistema de gestión remota de equipos basado en la nube (SaaS).

Lo componen tres pilares: la movilidad y la flexibilidad horaria, el trabajo por equipos y el uso de nuevas tecnologías. La idea es que al implementar este modelo las organizaciones rompan un poco la camisa de fuerza a la que están acostumbradas y le permitan al colaborador ser más libre para realizar sus tareas, tomarse el tiempo que sea necesario para completarlas y concluirlas en el momento que prefieran, sin regirse a un horario de oficina.

Esto es un gran beneficio para las organizaciones, pues aumenta la productividad y la satisfacción de su talento humano, que según el informe Employer Brand Research 2017 de Randstad, empresa de servicios de Recursos Humanos, “para el 55% de las personas es un factor decisivo a la hora de elegir trabajar en una empresa”.

La tecnología va de la mano con esta tendencia, y es fundamental que los trabajadores hagan uso de ella para realizar sus labores, por lo que es importante que al implantar este modelo se brinde capacitación y se asegure que las personas estén bastante familiarizadas con el tema digital.

Según el diario económico El Economista de España, para aplicar el Smart Working en una organización, el área de Recursos Humanos debe tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Movilidad: se le debe permitir al colaborador trabajar desde cualquier lugar.
  • Trabajo a distancia: los colaboradores deben contar con las herramientas necesarias en materia tecnológica para desarrollar sus labores y además, promover el trabajo en equipo.
  • Tecnología: se debe asegurar que las personas tengan acceso a internet en cualquier momento, que los documentos se manejen a través de la nube y puedan ser visualizados a través de múltiples dispositivos.
  • Libertad de horarios: permitirle al colaborador que organice su tiempo de trabajo para que pueda conciliar la vida laboral con la personal.

También se recomienda al área de RR.HH. que tenga en cuenta el tema tecnológico desde el momento de la contratación, por lo que debe buscar perfiles que entiendan el tema digital y puedan adaptarse fácilmente a entornos diferentes a la oficina.

Cabe aclarar que para aplicar el Smart Working en la organización se debe analizar qué tan alineada está la compañía con los modelos digitales y asegurarse de que el trabajo a distancia no afecte los procesos.

Por otra parte, con la aplicación del modelo la organización evitará gastar dinero de más. Según el informe Global Adecco, ‘Búsqueda de empleo y reputación digital en la era 3.0.’ (2015), “cuando se utilizan las TIC para gestionar de forma inteligente el trabajo, se obtiene mayor rentabilidad”.

Lo anterior, porque los espacios de trabajo presenciales ya no serán algo obligatorio; también porque al basarse en la medición por resultados, las personas harán su mayor esfuerzo para que estos se logren exitosamente y, además, se trabajará a la par con el proceso de transformación digital que ocupa un lugar cada vez más importante en el mundo laboral.

No le tenga miedo a los cambios. Lo importante es asesorarse bien sobre cómo hacerlos y el Smart Working es un modelo de trabajo que puede facilitar muchos procesos en la organización. Con el acompañamiento de Recursos Humanos, desde la planeación hasta el desarrollo de este tipo de estrategias, se cuida el recurso más valioso de la organización (las personas) y se asegura que los procesos funcionen de forma estructurada.

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