Febrero 19 de 2018

Esta metodología se deriva del ‘Manifiesto Agile’, una creación de los CEOs de las organizaciones de tecnología más importantes del mundo, quienes cuestionaban las formas tradicionales de gestión (en las que no se tomaba en cuenta el factor humano) e incluyeron las mejores prácticas de cada compañía para la optimización de esos procesos. Las personas, la agilidad, la eficacia y la adaptación a las condiciones del mercado son los pilares que hasta el momento han dado resultados exitosos en el sector tecnología y en muchos otros.

En el caso del expresidente Obama, su equipo de campaña buscó darle un factor diferencial al candidato y encontró que a las personas les motivaban los retos y la posibilidad de conseguir soluciones rápidamente.

Al implementar la metodología Agile continuaron con la investigación mientras medían la recepción de la campaña y corregían con agilidad lo que no estaba funcionando. Enfocarse tanto en la búsqueda del diferencial, responder a las necesidades de los electores y reinventarse cada día fueron los factores que lograron aumentar el nivel de aceptación y la intención de voto.

Otro escenario en el que se aplica Agile es el que exige reunir a equipos multidisciplinarios para que trabajen en conjunto, en BBVA España lo hacen para impulsar la transformación digital de la organización. “Distintos grupos de trabajo desarrollan soluciones que puedan ofrecer a los clientes de manera eficaz, cada tres meses presentan sus avances y una vez que el cliente manifiesta las posibles mejoras, se realizan las modificaciones que sean necesarias en cada caso para que el producto sea lo que el cliente realmente demanda”, menciona la página web de este banco.

Al trabajar bajo esta metodología se eliminan las jerarquías y las responsabilidades terminan siendo para todos los miembros del equipos, quienes deberán tomar decisiones conjuntas para sacar los proyectos adelante; asimismo, se genera valor en cada uno de los colaboradores, pues al tener mayor poder de decisión se sentirán motivados e incluso más preparados para asumir retos.

Además, con esta metodología se crea un ambiente de escucha en el que no hay críticas sino espacios de retroalimentación en los que se toman en cuenta opiniones nuevas en torno a las labores diarias.

¿Cómo aplicar este modelo en la gerencia de Recursos Humanos?

Agile es una metodología útil para la toma de decisiones importantes sobre el rumbo de la compañía, también para trabajar con personas, pues en ambos casos permite desarrollar nuevas estrategias que se vayan adaptando ágilmente a la necesidad específica de la organización y a la de los colaboradores, aumentado de esa manera los resultados del área.

Para adaptarla a la organización se debe tener en cuenta que se debe dar protagonismo a las personas y al trabajo colaborativo, crear una cultura de asumir los errores como oportunidades de mejora, saber adaptarse a los cambios fácilmente y ser flexibles en los procesos. Le puede interesar: La importancia de ver los errores como oportunidad.

 

También es importante que se haga un estudio previo por parte de RR.HH. para identificar las carencias que existen y cómo resolverlas, de esa manera podrá determinar si es necesario hacer reestructuraciones, eliminar prácticas que no están funcionando o capacitar a la gente para que sepan responder ágilmente ante diversas situaciones y potencialicen sus habilidades personales y profesionales. Así, serán más completos, aumentarán su productividad y su motivación.

Otra clave para que la metodología Agile se facilite, tiene que ver con los espacios de trabajo, que deberían ser abiertos para que las personas de los equipos conversen más fácilmente entre ellos y compartan ideas.

Asimismo, socializar constantemente con los colaboradores qué está sucediendo con el negocio permitirá que estén al tanto de todo y comprendan por qué suceden las cosas.

Pero la tarea de Recursos Humanos no termina allí, se debería trabajar porque la aplicación de esta metodología trascienda a las diferentes áreas de la organización, para lograr que los colaboradores tengan más autonomía y participen de los procesos. Además, para que se conformen equipos de trabajo interesantes al interior de la compañía, que se complementen y que tengan el objetivo estratégico del negocio claro para dar respuesta a él efectivamente y sepan actuar con prontitud en caso de que algo no esté funcionando correctamente. Todo esto porque se trata de un cambio cultural.

Con la metodología Agile todos los miembros de la organización trabajan como uno solo para lograr mayores resultados, se eliminan las barreras burocráticas y se mejoran las falencias que puedan existir en los procesos.

Para que la aplicación de Agile sea exitosa se recomienda apoyarse en herramientas de comunicación interna que ayuden a socializar la forma en la que están avanzando los procesos, algunas buenas alternativas son las redes sociales corporativas, aquí le explicamos cómo aplicarlas en la organización.

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