Julio 23 de 2018

Le contamos en qué consiste la tendencia del cambio constante de empleo que se asocia directamente a los Millennials, pero que aplica a cualquier generación, especialmente en tiempos de transformación.

‘Saltar’ de empleo en empleo puede no ser visto con los mejores ojos por las organizaciones, pues tradicionalmente antes las personas soñaban con trabajar en una sola compañía por el resto de su vida. Y aunque eso no está mal, la transformación digital y las nuevas exigencias del mercado han cambiado la percepción de la vida personal y laboral, y por eso es común ver cómo llegan y se van colaboradores de la organización.

Así es como nace el job hopper o el ‘salta empleos’, que hace referencia al “tipo de perfil profesional que abunda entre la ‘generación Y’ y los Millennials y que se caracteriza por no durar más de cinco años en el mismo puesto. Son personas que cambian con frecuencia de empresa e incluso de profesión”, explica el Portal web de Recursos Humanos HR Trends.

También le puede interesar: sueños vs realidades del trabajo ideal para Millennials.

 

¿Cuáles son las ventajas de trabajar con un job hopper?

Para empezar, es importante tener en cuenta que si usted como gerente de RR.HH. está frente a un candidato que ha rotado varias veces de empleo, esto no quiere decir que la persona sea desleal y no valore su trabajo. Son muchos los factores que influyen a la hora de cambiar de empresa, como por ejemplo, la edad (en el caso de los Millennials, por lo general no tienen hijos y por eso no tienen problema con rotar), el sueldo (según un estudio realizado por la empresa de RR.HH. Randstad, el salario es un factor determinante para elegir una empresa) y las ganas de emprender.

Sea cual sea la razón, cambiar de cargo fuera o dentro de la empresa no es un error, así lo afirma el presidente de IMF Business School, Carlos Martínez, pues según él, “esto enriquece al trabajador y a las organizaciones. Por ese motivo, desde la escuela aconsejamos a nuestros estudiantes ser transparentes en las entrevistas de trabajo y no ocultar si es un job hopper, ya que es más importante explicar por qué se ha cambiado de trabajo, que cada cuánto tiempo hay que hacerlo. Muchos hemos estado en puestos de trabajo en los que no estábamos a gusto, pero nos preocupa dejarlo demasiado pronto por temor a mostrar inestabilidad laboral en nuestro currículo. Sin embargo, este hecho nos ayuda a tener una amplia hoja de vida rica en experiencias”.

Conozca aquí sobre el Smart Working, la forma de optimizar el trabajo a distancia.

 

Además de las ventajas ya mencionadas, el job hopper es un claro ejemplo de perseverancia y ambición positiva, pues ha sabido sortear la falta de empleo y se ha arriesgado a apostarle a más, comportamientos que pueden ser muy valiosos durante el tiempo que trabaje en la organización.

También, ha acumulado una serie de conocimientos y buenas prácticas de la profesión, por lo que RR.HH. no tendrá que invertir tiempo adicional en transmitir, dado que este colaborador ha tenido la oportunidad de aprender sobre el negocio y conocer “qué metodologías emplea la competencia para llevar a cabo diferentes procesos, y esto es una información de primera mano que puede llegar a ser muy útil”, explica HR Trends.

Y por último hay un beneficio que vale la pena resaltar y es la facilidad de adaptación que tienen estos colaboradores. Por lo que si su organización está en un proceso de transformación digital, este tipo de personas le ayudarán a que el cambio sea más fácil, tanto así, que pueden liderar equipos para hacer que la transición hacia el mundo digital se pueda asimilar mejor.

Lea: mitos alrededor de la transformación digital.

 

¿Es posible retener a un job hopper?

Sí, según Randstad la clave está en “saber cómo se comportan, qué les motiva y cuáles son sus necesidades para así ofrecerles aquello que realmente aprecian y les atrae. Una de las características más relevantes es su necesidad de crecer y aprender, por lo que una buena forma de fidelizarlos es hacerlos partícipes de diferentes proyectos que les permitan desarrollarse profesionalmente.

Del mismo modo, a diferencia de las tareas monótonas y mecánicas, los job hoppers exigen actividades dinámicas en las que puedan trabajar por el cumplimiento de objetivos. También necesitan asumir retos y correr riesgos, por lo que buscan un entorno en el que se les otorgue libertad para aportar sus ideas y ponerlas a prueba”.

En video: retos y ventajas de trabajar con Millennials.

 

“Para aprovechar este fenómeno al alza, las organizaciones deberían apostar por espacios comunicativos y por un liderazgo participativo, donde fluya la creatividad y los empleados se sientan libres para aportar su talento y conocimientos personales a los procesos de trabajo”, agrega Randstad.

Tenga en cuenta que aunque el job hopping es una tendencia popularizada por los Millennials, cada vez son más las generaciones que se contagian, pues no se trata únicamente de la edad, son diversos lo intereses que hay detrás de un colaborador que cambia de empleo y enriquece sus relaciones personales, su conocimiento y su comunicación.

El mundo laboral está en constante cambio. Si no quiere perderse las tendencias alrededor de la Gestión de Recursos Humanos, regístrese en Capital Humano y reciba información actualizada del sector.

También le puede interesar