Agosto 29 de 2017

Si bien durante años, en algunas entidades se viene realizando esta prueba en los procesos de selección de personal -para evidenciar si el candidato mintió en su hoja de vida o durante la entrevista- algunos dudan de su efectividad y otros ponen en tela de juicio su legalidad.

De acuerdo con María Clara Patiño, abogada y magíster en Derecho Laboral y Seguridad Social, la legislación laboral colombiana no tiene una norma que se refiera específicamente a la prueba del polígrafo.

En consecuencia, la legalidad o no sobre la práctica de esta prueba depende del contexto. “Es común que en materia laboral se realice para dos procedimientos en particular: el primero, para procesos de selección en empresas que por sus características requieren de personal específico y con determinadas particularidades y, el segundo, para procesos de investigación internos en la organización sobre las actividades y/o conductas de un trabajador en el desarrollo de sus funciones”, afirma Patiño.

Según lo dispuesto en el artículo 53 de la Constitución Política y los numerales 5 y 9 del artículo 57 del Código Sustantivo de Trabajo, en los procesos de selección se considera legal el polígrafo siempre y cuando no se vulneren ni la dignidad ni la intimidad de los candidatos. Sin embargo, la prueba debe contar con una autorización escrita de los aspirantes.

Aunque la empresa puede realizar este tipo de pruebas, para hacerlo, debe tener el consentimiento del colaborador. Si este no da su autorización, no se puede hacer la prueba y mucho menos despedirlo. Además, bajo ninguna circunstancia, la organización debe tomar el resultado del polígrafo para dar por terminado un contrato de trabajo, ya que en ese caso la prueba se tornaría ilegal.

Tenga en cuenta que, de acuerdo con Patiño, si implementa mal la prueba del polígrafo sus empleados pueden instaurar ciertas acciones legales en contra de la compañía. Por ejemplo, tutelas por la eventual violación a derechos fundamentales (dignidad e intimidad); penales tendientes a la exclusión de la práctica del polígrafo como prueba en un proceso laboral. (Que no sea valorada por el juez frente a la presunta responsabilidad penal de una persona).

Eventualmente se podrían configurar delitos contra la integridad moral por calumnia.

Sin embargo, lo que sí puede hacer tras realizar la prueba del polígrafo y detectar alguna irregularidad durante el proceso de selección, es tomar la decisión de prescindir del candidato.

En los procesos internos, la prueba sirve como indicio o como señal de alarma. No obstante, Patiño resalta que su resultado no puede tomarse como una prueba válida para despedir a un trabajador.

Recuerde que usted tiene la libertad de aplicar la prueba del polígrafo si lo cree necesario para su organización. Pero tenga en cuenta sus alcances y sus límites. Por ejemplo, se podría utilizar para vincular personal en cargos que exigen el manejo de datos de altísima confidencialidad, en la elección de altos cargos o que requieran de la administración de sumas importantes de dinero y también para personal de empresas de vigilancia avaladas por la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada.

Si la prueba del polígrafo hace parte de los procesos que realiza su empresa, cuéntenos su experiencia y a través de nuestras redes sociales: Facebook, Google + y Linkedin, y compártala con otros gerentes de recursos humanos.

También le puede interesar